domingo, 17 de noviembre de 2019

Manual de control orgánico y abonos orgánicos en el Huerto


LA AGRICULTURA MODERNA.
La producción agrícola actual presenta dos propuestas principales:
a) LA REVOLUCIÓN VERDE, basada en el monocultivo de variedades vegetales resistentes, apoyadas por el uso de una gama de productos químicos de síntesis artificial y alta tecnología , que lo por lo general no están al alcance de la mayoría de los agricultores y que han ocasionado la pérdida de la capa fértil de los suelos, disminución de la biodiversidad, contaminación, reducción de la mano de obra y graves alteraciones a la salud;
LA AGRICULTURA ALTERNATIVA, que pretende dar solución a los problemas del
agro a partir de los propios recursos del agricultor librándolo de los productos químicos
tóxicos.
La Agricultura Alternativa tomó fuerza a partir de la década de los 70, con el propósito de
mejorar la relación entre el ser humano y la tierra, donde el punto de vista productivo,
conservación de la biodiversidad, salud, el disfrute de los paisajes y naturaleza son
aspectos fundamentales.
Al iniciar este cambio, debemos entender que el suelo es la base para los cultivos y la
vida, por lo que el mejoramiento de la fertilidad de los suelos con abonos orgánicos y el
control adecuado de plagas y enfermedades es muy importante.
En la actualidad, muchos agricultores y técnicos practican y recomiendan el Manejo Integrado de Plagas, que es un sistema que incluye varios métodos y procesos, que combinados reducen al mínimo los daños causados por las plagas, enfermedades y malezas, evitando de esta manera el deterioro del ambiente.
Estas técnicas son el resultado de la recopilación de las técnicas del conocimiento ancestral, que mediante el empleo de extractos vegetales propios de cada sector, pueden disminuir el uso de
agroquímicos, cada vez más caros, más concentrados, y peligrosos, cuyo uso continuo ha
provocado una mayor resistencia en los insectos y enfermedades, y ha eliminado a los enemigos naturales de las plagas.

MÉTODOS PARA LA ELABORACIÓN DE EXTRACTOS VEGETALES

Decocción: Se remojan las hiervas frescas o secas en agua por un día, luego se ponen a
hervir a fuego lento por 20 a 30 minutos y se deja enfriar el liquido en la misma olla,
estando tapada.

Infusión: En un recipiente colocar 2 libras de plantas mas agua hirviendo. Tapar el
recipiente y dejar en reposo por 12 a 24 horas para luego filtrar el líquido antes de aplicar.
Zumo: Se lo obtiene machacando, moliendo o licuando las partes frescas de las plantas.
La papilla obtenida se la exprime para obtener el jugo o liquido.
Maceración: Se coloca en un recipiente las partes de las plantas, luego se le añade agua
fría y se lo deja por espacio de 1 a 2 días, transcurrido este tiempo se filtra y se usa.
Purín fermentado: En un recipiente de cerámica o madera se colocan las plantas frescas
con agua y se lo tapa de tal manera que entre aire. Se lo debe remover diariamente por
dos semanas aproximadamente hasta que se oscurezca y cese de espumar señal de que
esta listo para ser usado.
Hidrolatos: En un recipiente se coloca 2 libras de la planta picada a usar, se adicionan 10
litros de agua, se tapa la olla y se coloca al fuego por 30 minutos, luego se deja enfriar sin
retirar la tapa y reposar durante 3 días.
Extracto de hiervas en proceso de fermentación: Se toman las partes de la planta que
se va ha usar y se las deja remojar en agua lluvia por 3 a 4 días. Se han utilizado para
tratamiento de semillas los extractos de manzanilla y valeriana y el ajo en enfermedades
bacterianas y fungosas.

fuente: http://caminosostenible.org/wp-

viernes, 1 de noviembre de 2019

domingo, 13 de octubre de 2019

¿Masturbarte afecta tu proceso espiritual?

Aunque este señor maestro yogi aqui en el continente latinoamericano tenemos a monjes taoistas, que enseñan aprovechar tu vida para el crecimiento espiritual... buscalos, encuentralos y practica el tao del tibet situado en la cordillera andina, boyaca colombia, su nombre es TEMPLO VEGETALSAKROAQUARIUS.

como probar el PH de la tierra


sábado, 12 de octubre de 2019

viernes, 11 de octubre de 2019

Cinco plantas para ahuyentar las plagas de la huerta

Con una mirada agroecológica, puede lograrse una huerta sana sin necesidad de recurrir a la aplicación de productos químicos. El secreto está en combinar diversas especies: flores, aromáticas, hortalizas y frutales.
Cada vez que recorremos la huerta y encontramos hojas mordidas o con signos extraños, nos ponemos en alerta ante la inminente presencia de una plaga. Para conocer más sobre este tema, especialistas del INTA destacan el potencial de algunas flores y aromáticas para manejar, de forma agroecológica, las plagas que atacan los cultivos.
“Las plantas aromáticas y medicinales contribuyen al aumento de la biodiversidad y hacen que la huerta sea un sistema natural en equilibrio, donde conviven armoniosamente hortalizas, flores, hierbas y yuyos”, aseguró Mónica Filippi, técnica del INTA Chivilcoy, en referencia a una de las premisas de la agroecología.
Esta disciplina, surgida en la década del ‘70, recupera algunos principios de la ecología y los aplica a la gestión de sistemas productivos más sustentables y beneficiosos con el ambiente. Desde hace 25 años, la agroecología es uno de los ejes que sostiene la acción del programa Prohuerta y desde el que se acompañan a 3,5 millones de personas de todo el país que, reunidas en más de 700.000 huertas, producen sus propios alimentos.

Cinco opciones
1. Flores todo el año: caléndula y taco de reina
Se conocen como “plantas trampa”, debido a que el color amarillo de sus flores resulta un atractivo para los pulgones. Por esta razón, cuando estos insectos aparecen en la huerta, son las primeras especies en afectarse.
No obstante, desde una mirada agroecológica, es posible aprovechar esta particularidad y hasta las mismas plantas para eliminar el foco inicial de los pulgones y limitar su acción. Así, una alternativa muy fácil y económica es el macerado de caléndula, un preparado que, además, sirve para alejar gusanos, pulgones, chinches y orugas cortadoras.
Para hacerlo, deje macerar una taza de hojas y flores de caléndula en medio litro de agua durante un día. Luego, filtre la mezcla a través de un lienzo, dilúyala en 1,5 litros de agua con una cucharada de jabón blanco y pulverícela sobre las plantas.

Los pétalos y hojas de algunas especies de caléndula son comestibles y se utilizan para decorar ensaladas y otros platos.
Por su parte, el taco de reina ahuyenta las chinches de los zapallos y los pulgones y moscas blancas que atacan rosas, frutales y hortalizas. También oficia de “trampa” para captar pequeñas avispas predadoras e insectos minadores –característicos de los cítricos– y, por su tipo de crecimiento extensivo, se utiliza como cobertura de suelo.

El taco de reina es una planta originaria de América y se conoce con otros nombres como capuchina, espuela de galán, flor de la sangre o llagas de Cristo.
2. Anís, coriandro y perejil
Sus flores son un hábitat propicio para albergar insectos benéficos como vaquitas y avispas. Estos tienen un rol valioso en la huerta, en tanto se alimentan de otros insectos que sí perjudican el desarrollo de las plantas.
Estas especies pueden sembrarse durante todo el año en la proximidad de los cercos, entre las hortalizas y también se adaptan al cultivo en macetas, una cualidad que permite ubicarlas en terrazas, balcones y pequeños canteros.

El anís o anís verde es una hierba que proviene del sudoeste asiático y de la cuenca mediterránea oriental.

Aunque se conoce popularmente como coriandro, esta especie recibe muchos nombres: perejil chino, perejil árabe, cilantro, coendro, cuantrillo, xendro, entre otros.

Las semillas de perejil se siembran en lugares soleados y se adaptan a la mayoría de los suelos, a excepción de aquellos demasiado compactos.
3. Menta
Asociada con las coles (brócoli, coliflor, repollo, etc.), la menta aleja una diversidad de pulgones (verdes, negros y cenicientos) que atacan estas plantas. Si se distribuye en los alrededores de la huerta, resulta un repelente ideal para ratones, hormigas, moscas y polillas.

La menta, caracterizada por su olor refrescante, puede encontrarse en todo el mundo: Europa, Asia, África, Australia y América.
4. Ruda
La ruda es un arbusto de baja altura que se adapta a los suelos secos y pobres en nutrientes y requiere mucha exposición al sol. Se considera una de las especies más repelentes en el manejo agroecológico de las plagas, debido a que su olor y su color provocan una permanente confusión en los insectos y eso les impide invadir los cultivos. Facilita el control de piojos, pulgones, ácaros y babosas y ahuyenta moscas blancas y gatos.

La ruda prefiere las altas temperaturas: florece de mayo a septiembre, alcanza su máximo de floración en verano y requiere protección contra el frío y las heladas.
5. Salvia
Esta especie posee propiedades insecticidas y fungicidas. Es buen repelente para las moscas minadoras que dañan los repollos y las zanahorias y, además, atrae las chinches del poroto y evita su ataque al cultivo.
La salvia puede utilizarse en infusiones para controlar el mildiu de la papa, una enfermedad fúngica característica también de los tomates, y como condimento de carnes. Por su follaje verde grisáceo combinado con flores violetas, esta planta se destaca por su valor ornamental y resulta muy decorativa en huertas y jardines.

La salvia se utiliza con fines medicinales y ornamentales y, en lo gastronómico, se emplea como condimento característico de las recetas.

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